Tu mirada no era fría...era tal vez pacífica, silente, era la típica mirada de la mujer que quiere decir algo pero nunca llega a decirlo, era una lluvia dilatada en la bruma, era una miseria convertida en tesoro, era un sencillo modelo de la belleza carnal. Agitado por inmensas pasiones, estoy acechado por miles de presagios, rodeado de mares infestados de tiburones, en una isla tan promiscua y pequeña como tu pubis.
Tu mirada es la mirada oculta en una máscara de plástico. Nadie puede atravesarla. Ni siquiera el profundo beso que te debo.
viernes, 6 de junio de 2008
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